Después de que el vecino de Ushuaia y coleccionista de origen chino, Liu Zhijiang, aseguró que había comprado un Rembrandt en Buenos Aires, surgieron las opiniones diversas.
Navarro prefiere no descartar nada, en especial en un país que a finales de la Segunda Guerra Mundial albergó prófugos de la Alemania nazi y también pudo recibir arte excelso que habría traspasado las fronteras de manera ilegal.
“No la he visto, ver una obra de esas hace muchas cosas, poder observar la tela, la pintura”, explica.
“En principio me parece una obra obra muy temprana. Es muy pronto para que la haya realizado entre 1622 y 23 porque Rembrandt estaba abocado a otros temas entonces. Aun no se había mudado a Amsterdam”, agrega.
“La cuestión de los materiales y su datación son temas técnicos que componen un porcentaje muy bajo 22/23 para dar una autoría. Es complementario”, sigue.
“Es rara la imagen y las circunstancias del cuadro, es muy raro además porque el catálogo del artista ha estado muy bien estudiado. Se ha hablado mucho y escrito mucho. Es un poco difícil que sea un Rembrandt, pero no voy a negar definitivamente que pueda aparecer uno”, señala.
Navarro relata a modo de contexto que hay una historia no del todo escrita sobre las obras que fueron traídas desde Alemania a Buenos Aires cuando Adolf Hitler estaba al poder. ¿Podría ser este el caso?.

