Alex Honnold y la escalada sin cuerdas más terrorífica de la historia

Por Claudio Andrade

Hace una década, más o menos, que Alex Honnold no se equivoca. Podemos dar fe de esta afirmación, porque, si en cualquier momento de estos últimos 10 años, hubiera cometido una pequeña equivocación, un paso en falso, digamos, pues, estaría muerto.

Sus compañeros de ruta han comentado en más de una ocasión que observarlo escalar y registrarlo en imágenes, es una tarea que se acerca a ver una película de terror.

Honnold es a esta altura el más famoso escalador en la modalidad solo y sin cuerdas del planeta. Alguien que ha escalado rocas, únicamente con manos, pies y resina, que parecen imposibles para cualquier ser humano.

Para decirlo más sencillo, si hay un Messi de la escalada, ese es Honnold.

En 2011, cuando era un deportista mucho menos célebre y no tenía una fundación que ayudaba a países del Tercer Mundo con temas vinculados a energías limpias, Honnold, escaló una pared de 40 metros llamada “The Phoenix” en el parque nacional Yosemite.

Por entonces vivía en su combi en las fronteras del parque Yosemite. Y le alcanzaba con USD 1000 mensuales.

La pared en cuestión es un muro impenetrable al que apenas le sobran escasas grietas y salientes, ubicado junto a una cascada. Se la considera uno de los ascensos más complejos y, aseguran, fue el más duro de Honnold.

En aquella oportunidad viajó junto al director especializado en temas de montaña Peter Mortimer quien realizó un video estremecedor y que fue liberado gratuitamente hace unas horas.

Mortiner relata en el video que “No Big Deal”, como es conocido Alex en el mundo de la escalada, lo invitó sin demasiados preámbulos. Pero a medida que hicieron juntos el trabajo de escalada, Mortiner captó secuencias que se asemejaban bastante a film de terror. Es cierto, no hay sangre, no hay muertos, ni siquiera heridos, pero en todo momento parece que Honnold no solo desafía a la montaña sino a un Dios, que lo observa impávido.

En la teoría, lo que hizo Honnold en aquella oportunidad, sin público, con apenas un testigo privilegiado, es prácticamente imposible de hacer.

En algunas escenas se lo ve apegado como un insecto a la pared, mientras por abajo, a un centímetros de sus talones, crece el abismo, y a unos metros caen hectolitros de agua desde una cascada. Demencial.

La firma Reel Rock dio a conocer hace unas semanas el video que hace estrujar corazones. Honnold escaló una vía de 40 metros sin cuerda conocida como “The Phoenix” calificada como 7c+ en Francia y 5.13a en Estados Unidos. Muy difícil.

“Para entender mejor esta complejidad, basta decir que la gran mayoría de los escaladores jamás llegan a alcanzar este grado de dificultad escalando, por supuesto, con la protección de la cuerda”, cuenta Oscar Gogorza de El País que hizo una reseña del video.

Logrado su objetivo, no había nadie para palmear su espalda en Yosemite, como suele pasar muchas veces en la actualidad.

“Jamás habría aceptado que hubiese arriba un grupo de gente mirando, y te puedo asegurar que no habrías deseado verlo… habría sido tan extraño, tan intimidante, que nadie habría estado cómodo como espectador”, cuenta Honnold, quien se después vivir por años en una combi, se casó y en febrero tuvo su primer hijo.

Ha estado en 3 ocasiones en la Argentina para escalar los alrededores de El Chaltén en Santa Cruz. La última en 2020 acompañado por Colin Haley otra celebridad de este deporte.

“¿Cual ha supuesto el mayor desafío – y por qué?”, le preguntó la revista National Geographic.

“La Travesía Fitzroy, en la Patagonia, fue la escalada más complicada porque requiere todo tipo de técnicas y equipo. Nos llevó un día simplemente llegar a las montañas, después cinco días de escalada. Es lo opuesto a la escalada libre en solitario, donde solo llevas contigo tus shorts, una camiseta, una bolsa de magnesio y escalas simplemente usando tus manos y pies para subir”, respondió el escalador ganador del Oscar.