Por Claudio Andrade
En los últimos dos meses se han registrado 6 muertes y 1 herido de gravedad en la Patagonia, todos ellos vinculados a actividades de escalada y senderismo. Además, al menos una docena de senderistas fueron evacuados de la montaña por las distintas comisiones de rescate en la Cordillera.
Los vascos Amaia Agirre (31), Iker Bilbao (29) bajaban del Fitz Roy, el suizo-alemán Christoph Klein (48), la norteamericana Cassandra Doolittle (25) y el médico Marcos Gorostiaga (28). Todos ellos murieron en El Chaltén, Santa Cruz. En el caso de Fernando «Pacu» Dávila (42) ocurrió en una de las cuevas del glaciar Hielo Azul en los alrededores de El Bolsón. Y se suma el caso de Lucila Collado (35) quien perdió una pierna durante un excursión cerca de Bariloche.
El número sorprende pero existen razones para entender que hay elementos detrás de los accidentes. El cambio climático global es probablemente el más importante, acotan los especialistas consultados, aunque también debe considerarse el aumento de turistas que se atreven a hacer trekking muchas veces sin las precausiones que exige este deporte. En definitiva, son muchos los turistas que olvidan que el senderismo es un deporte en sí mismo y que no está exento de peligros. A veces vitales.

Cinco de estas muertes en la montaña ocurrieron en El Chaltén y otra en la zona de El Bolsón. El cambio climático ha terminado elevando las temperaturas que durante décadas fueron habituales. En otras palabras, la montaña sigue allí y sus vías de ascenso, pero las condiciones que rodean a los monstruos de granito ya cambiaron.
Lo mismo puede decirse de los senderos que rodean las “panzas” de las montañas y que son atravesados por ríos, lagos o pequeños cursos de agua. Entonces una “simple” caminata puede convertirse en una travesía.
De un modo más rápido del que en general se imaginaba la naturaleza ha ido mutando y en los ecosistemas salvajes hay nuevas reglas para tener en cuenta.
La gente se olvida
“La gente olvida donde está y que la naturaleza tiene sus propias coordenadas, formas, reglas. No es un parque en una ciudad. Pero dicho esto, el cambio climático está afectando las reglas por todos más o menos conocidas. No es tanto que sea más peligroso sino que los senderistas y escaladores ahora deben aprender otras materias que no estaban presente años atrás”, explica a este medio el doctor en física del Instituto Balseiro, Rodoldo “Willy” Pregliasco que es un entusiasta de los recorridos por la montaña.
“La naturaleza comienza a comportarse distinto, es como si las cosas empezaran de nuevo y tenemos que aprender cuáles son las reglas del juego en la montaña a partir de ahora”, agrega.
En los últimos 10 años se han publicado numerosos estudios acerca de cómo el calentamiento global afecta en forma directa a la montaña y sus vías de escalada.
“Los cambios hidrológicos crioesféricos y asociados han impactado a las especies y ecosistemas terrestres y de agua dulce en las regiones polares y de alta montaña a través de la aparición de tierras previamente cubiertas por hielo, cambios en la capa de nieve y el deshielo del permafrost. Estos cambios han contribuido a cambiar las actividades estacionales, la abundancia y distribución de especies de plantas y animales importantes desde el punto de vista ecológico, cultural y económico, las perturbaciones ecológicas y el funcionamiento de los ecosistemas”, indica “Special Report on The Ocean and Cryosphere in a Changing Climate”, elaborado por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático del que participan más de 100 expertos de 80 países.

El “permafrost” refiere a la campa del suelo que está permanentemente congelado. Sin duda, uno de los componentes de la geografía que mejor deben conocer quienes realizan actividades acostumbradas en la montaña.
“Para decirlo en términos simples es como si las bajas temperaturas sirvieran como un pegamento, como un cemento que mantiene la estabilidad y esa es una de las cosas que está cambiando en la montaña”, explica Lucas Ruiz, doctor en Ciencias Exactas y Naturales y en Ciencias Geológicas.
Un cambio indiscutible
“El cambio ya es notorio, se han elaborado diversos estudios alertando de cómo el cambio climático está condicionando las características de la montaña. Hay nuevos eventos en la geografía que se vinculan al deshielo, el agua y también con la precipitación de rocas que no tienen o no encuentran la estabilidad de antes”, agrega.
“Claro que afecta a las actividades de escalada, el cambio climático influye mucho en el deporte en las montañas”, confirma Paula Alegre, escaladora de El Chaltén donde se han registrado 6 muertes en los últimos 60 días.

Respecto de la muertes de los alpinistas vascos las prestigiosa revista Climbing publicó un artículo en donde cita la opinión del escalador profesional Jacob Cook que también apunta en esta dirección.
“(James) Cook culpa al cambio climático por el hecho de que Cerro Chaltén, y otras montañas patagónicas, se hayan vuelto más peligrosas en los últimos años: las altas temperaturas durante el día pueden producir avalanchas húmedas destructivas y hacer que los bloques sueltos se descongelen efectivamente de las paredes alpinas. Escalar Cerro Chaltén se ha vuelto especialmente peligroso, dijo Cook, porque La Brecha sigue siendo la mejor manera de salir de la cima. “Simplemente no hay un buen descenso de la montaña en este momento. Definitivamente es un problema que enfrentan [los escaladores] en El Chaltén”, señaló el experto.
El 19 de enero, el día en que fallecieron los escaladores vascos se registraron 30 grados en el pueblo de El Chaltén y 0 en las cumbres.
(*) Publicada originalmente en “El Cordillerano”
