Las casas de Puerto Natales son producto del ingenio y restos de la noble tradición chilota e inglesa.

Priman los colores fuertes, los techos nacidos para resistir el viento y la lluvia, las ventanas fragmentadas que se abren a una luz que en verano no se resigna a irse.

Museo al aire libre, sus construcciones hogareñas son otro atractivo para la vista.

Cada hogar es el anticipo de una historia. Entre el realismo implícito del sur y la magia de un lugar extremo.